Párroco asesinado.
El Padre de la
Parroquia Nuestra Señora de Regla, Padre Mariano fue asesinado en su
residencia cercana al templo ubicado en calle Santuario No. 11, a unos
metros de la bahía, en la capitalina localidad de Regla.
Los reglanos, y
cubanos en general se visten de luto ante suceso tan cruel, y las
anécdotas sobre el Padre Mariano se oyen de boca en boca por todo el
ultramarino pueblo. En la primera parada del ómnibus que va para la
ciudad, son varios los que recuerdan como el sacerdote pasaba por la
parada y recogía a personas al azar, para no ir en su auto con asientos
libres cuando se dirigía a La Habana.
Otros admiran la labor
desplegada por el Padre Jesuita quien, como un buen pastor, llevó a
cabo una obra espiritual sin tacha, para el goce de los feligreses de
esta Comunidad; sin faltar los comentarios relacionados con el
remozamiento y esplendor del templo.
Vale destacar los que
lo recuerdan en el Instituto de Ciencias Religiosas Padre Félix Varela,
centro asociado al Instituto Internacional de Teología a distancia, IITD
en Madrid, donde su dinamismo y entrega total lo convirtieron en una
figura indispensable para el alto centro de estudios.
Una alumna del
Instituto lo recuerda en la graduación efectuada en junio del presente
año, “El Padre Mariano fue siempre tan humilde y servicial, tan vital,
no puedo creer que algo tan horrible le haya pasado precisamente a él”-
recuerda la estudiante con la voz entrecortada por el dolor.
A principios de este
año otro sacerdote también español, el Padre Eduardo de la Fuente
Serrano fue ultimado en la capital. Hechos como éstos son inexplicables
en una nación cosmopolita donde sus habitantes se han caracterizado por
una tradición de respeto a los ministros de las diversas iglesias
existentes.
Mujeres en la Misa.
Las mujeres del Frente Femenino del CUTC se dieron cita en la Iglesia de
la Merced, ubicada en calles Cuba y Merced, en el municipio Habana Vieja
de la capital.
Según destaca su presidenta, Marta Bonachea, “una docena de miembros del
Frente participaron de la misa a las 9 de la mañana del domingo 12 de
julio y, a pesar de lo temprano del culto, fueron con sus niños y
niñas”.
“El período vacacional ha comenzado y es difícil tener con quien dejar
a los pequeños. Tenemos en cuenta esta dificultad por lo que trataremos
de cumplir con nuestra agenda de trabajo, sin privarnos de compartir
con ellos, algunos momentos de esparcimiento”-añadió.
Bonachea
señala que, planifica junto a otras de sus colegas, realizar algunos
paseos a centros de recreación, y culminar las vacaciones de verano con
una actividad infantil, en la que entregarán útiles escolares no sólo a
sus hijos sino a quienes estén en edad estudiantil y necesiten de estos
medios.
En saludo al Congreso.
En fecha reciente, el
periódico Trabajadores, órgano de la Central de Trabajadores de Cuba,
CTC publicó, bajo el título de Fortalecer la disciplina: garantía del
buen desempeño laboral, un llamamiento del Comité Nacional del
Sindicato de Trabajadores del Transporte, en el que convocaba a sus
miles de afiliados a prepararse para su VIII Congreso.
Según esta citación,
“analizaremos críticamente los problemas no resueltos…”, y más adelante
afirma que “…es también momento de…fortalecer la disciplina como
garantía del buen desempeño laboral…” y añade, entre otros puntos
“prestar la máxima atención a la recuperación del sector, impulsando
tareas tan estratégicas como la organización del trabajo… y el
mejoramiento de la atención integral al trabajador”
Cuestiones éstas que,
junto a una sarta de cumplimientos en el orden político e ideológico
muestran a los trabajadores de este sector como intachables y
ejemplares. Entonces, ¿a que “otro sector” pertenecen una buena parte de
los choferes de ómnibus capitalinos, conocidos como “los articulados”?
Esos que, como los de
la ruta P-1 paran adrede fuera de la parada de La Rampa, en el municipio
Plaza, para acomodarse en el asiento y sonreír ante el “agradable
espectáculo” de ver correr a mujeres, niños y ancianos”, como sucedió en
la mañana del jueves 9 de julio.
O esos otros del P-4
que el viernes 10 de julio crearon una crisis en la parada de Luz y
Egido, en la Habana Vieja cuando, a primeras horas de la tarde, el carro
que demoró 30 minutos pasó vacío y no recogió pasaje porque, al decir
del chofer del siguiente carro –que pasó a los 15 minutos- “no paró
porque estaba atrasado”.
Esta indisciplina
laboral trajo como consecuencia que el segundo carro tuviera que llegar
a las paradas y demorarse en recoger al público que apenas tenía espacio
para estar parado, y algunos se peguntaban, dónde comenzó el viaje el
presunto atrasado.
Los choferes de
ómnibus en la capital estarán muy al tanto de cumplir con los parámetros
de la convocatoria del congreso de su sindicato como son los
relacionados con la emulación socialista, la defensa de la patria, el
trabajo voluntario, la guardia obrera o la participación en sus
reuniones de afiliados.
Pero lo que es
trabajar a conciencia, con la debida disciplina que corresponde a los
trabajadores de un sector tan prioritario como debe ser éste, eso sí que
apenas se ve.Es común observar en ellos la falta de respeto y el
incumplimiento de sus deberes más elementales, cuando los pasajeros
protestan con razón, reciben de ellos las contestas más groseras.
Y, si deciden no
contestar, es peor porque conducen a velocidades no permitidas y dan
frenazos que hacen chocar los cuerpos de los pasajeros que están de pie,
o hacen que las personas pierdan el equilibrio y se golpeen.
Estos ejemplos de mal
trato no son los únicos, enumerarlos haría tedioso el comentario, lo que
sí es alarmante es que los choferes de los autobuses articulados puedan
hacer lo que les plazca, sin tener un funcionario del sector que vele
por que cumplan con su labor.
Desde hace años
desaparecieron los inspectores de las paradas más importantes, éstos
llevaban el récord de llegada de los ómnibus y se podían registrar
posibles atrasos, adelantos u otros incumplimientos.
También la nueva
modalidad de un vehículo doble con una sola alcancía para recoger los
pasajes, y sin un conductor que ayude, hace que el chofer tenga más
responsabilidades y tensiones durante su jornada laboral.
Mientras llega el
congreso del sindicato del transporte y sus vivas que no incluyen la
solución a todos estos problemas que empañan la sublimidad del sector,
el pueblo seguirá sufriendo el incumplimiento, de la disciplina laboral
de sus trabajadores.
Prisioneros en huelga.
Víctor Rolando Arroyo
Carmona fue agredido por el Jefe de Grupo, el oficial Yoandry, el 9 de
julio, en la Prisión Provincial de Pinar del Río, Kilo 5 y Medio.
Todo comenzó con una
fuerte discusión entre ambas partes, luego vino la agresión y por último
Arroyo fue llevado a un calabozo. Razón por la cual, Eduardo Díaz
Fleitas y Horacio Piña Borrego iniciaron una huelga para apoyarlo el 10
de julio.
Elsa González,
Subyoani Tapia y Margarita Deulofeu, esposas de Arroyo, Díaz y Piña
respectivamente no estuvieron de acuerdo con lo sucedido y opinaron que
irían todas al penal el lunes 3 de julio en la mañana, buscando “una
solución al problema”.
Por la familia de
Arroyo iría además su hija Nairelys Arroyo con su hijo Jorge Alber
Arroyo de 8 meses, y por la familia de Piña iría su tía Nélida Borrego y
su esposa con su bebé Ada María Piña Tapia de sólo 3 meses.
El lunes en la tarde
una vez que salieron de la prisión lograron comunicar que el oficial
había sido sancionado pero Arroyo seguía en el calabozo hasta el martes,
para cumplir con el mínimo de castigo equivalente a cinco días, fecha en
que hará la habitual llamada a sus familiares.
Subyoani Tapia
asevera que a Horacio Piña Borrego y a Eduardo Díaz Fleitas no los
llevaron para los calabozos “para no reconocer que están en huelga”. Las
tres esposas sabrán más noticias de ellos cuando Arroyo se comunique con
su familia.