Recuerdos de la hija de un sindicalista.
Por Aimée Cabrera
Cada 20 de noviembre, los órganos de prensa cubanos
ofrecen reseñas biográficas sobre la vida de José María Pérez Capote quien
después de una vida activa como líder de los trabajadores cubanos fuera
vilmente asesinado ese día del año 1957.
José Maria Pérez participó en la Huelga General del mes
de agosto de 1933, dirigida por el Partido Comunista, PCC y la dirección de
la Confederación Nacional Obrera de Cuba, CNOC los cuales decidieron
entrevistarse con el presidente Gerardo Machado para negociar la terminación
de la huelga.
Para ello debían ser aceptadas las demandas presentadas
entre las que figuraban la jornada máxima de 8 horas, el reconocimiento del
Partido y la oportunidad de controlar al movimiento obrero. Lo que parecía
una insignificante demostración, a finales del mes de julio, se convirtió en
una huelga política y general.
A pesar de los reveses, el movimiento sindical cubano
se afianzó con la legislación laboral deseada por los obreros desde hacía
tanto tiempo, y éstos comenzaron a sentirse, por tanto, más protegidos.
Con el paso del tiempo, José María Pérez es elegido
secretario general del Sindicato de Ómnibus Aliados, para ser después
secretario general de la Federación Obrera del Transporte, más tarde
secretario de la Federación de Trabajadores de la Habana y, por último fue
elegido miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación de Trabajadores de
Cuba, CTC.
Feliza Filloy Rodríguez, conocida por Fefa, es su
hijastra y fue la mayor de sus hermanos, ella estuvo siempre al lado de su
madre para ayudarla en el cuidado de los menores, por eso recuerda tantas
anécdotas, muchas vividas por ella de niña y joven, otras contadas por su
madre la Sra. Irene Rodríguez Díaz, fallecida el 31 de diciembre de 1982.
Entre documentos, viejas fotos y una memoria
privilegiada, Fefa no cesa de hablar de su familia y muestra una foto de
cuando Irene y José María asistían a la escuela primaria, y relata que “ya
desde entonces se amaban, pero cuando se casaron ya mi madre tenía hijos
de su primer matrimonio- mi hermano Jorge y yo- ellos estuvieron casados 26
años, hasta que lo matan, ella fue una gran luchadora al lado de él”.
Fefa está impedida físicamente, y hace muchos años que
no asiste a los actos que se celebran para homenajear a su padre pero
recuerda el busto a él erigido en la calle 19 de Mayo, y como en este lugar
se hacían muchas de estas celebraciones.
“A él lo matan por ser un líder sindical muy activo, le
tenían miedo”, dice y su rostro se transfigura por la tristeza – hace
silencio brevemente y continúa: “Él iba manejando por la Calle Carlos III,
y Carratalá lo sacó de su auto y ya más nunca se supo de él, imaginábamos lo
peor”.
“Cuando se hacen los juicios a los batistianos, el
cabo Rana, quien era el piloto de la lancha 4 de septiembre, declara que en
esta embarcación se ultimaron a San Román y a González Brito, del
levantamiento de Cienfuegos, y también a José María, sus cuerpos
desaparecieron en el mar”.
Fefa siempre recuerda al sindicalista como un hombre
apuesto, “él era rubio y de ojos claros, muy elegante y de buen tipo,
aunque las fotos de antes eran muy oscuras y no se nota, siempre de buen
carácter, buen padre y buen esposo, ese es el gran recuerdo que estará
siempre conmigo”.
Fefa
Filloy Rodríguez es prima del periodista independiente y miembro de los 75,
Julio César Gálvez, su hija Irene Viera Filloy, madre del pequeño Enmanuel,
y esposa del reportero vive junto a ella, en su hogar de la barriada del
Nuevo Vedado en la capital.