El consejo Unitario de Trabajadores cubanos, CUTC se
solidariza con todo el pueblo cubano afectado de un extremo a otro de la
Isla por la devastación causada por los huracanes Gustav e Ike.
Nuestros delegados y activistas han sufrido daños en
sus viviendas producto de las fuertes lluvias y vientos, así como por las
inundaciones del mar y de los ríos. En la capital donde hubo menos azotes
todos los miembros del consejo tuvieron accidentales roturas en puertas,
ventanas, cristales y paredes.
Apenas hemos podido contactar con los pocos que poseen
teléfono en el interior de la Isla, y ellos nos han descrito que el panorama
en sus ciudades es deplorable. Maritza González de Camaguey, ciudad con un
área colonial proclamada Patrimonio en fecha reciente, describe los daños en
su barrio con voz angustiada.
Ella dice:”Todo es deprimente, delante de las casas se
ven las lomas de escombros, muchas perdieron techos y ventanas, en la
periferia fue mucho peor”. Por otra parte, Ileana Rodríguez de Santiago de
Cuba se queja de la falta de medicinas y de alimentos.
Del resto no hemos podido saber, esperamos que las
comunicaciones se restablezcan, para conocer cómo están los que viven en
poblados de la Habana, Pinar del Río, el centro y el oriente del país.
Esperamos que la solidaridad de todos los colegas aquí
en cuba y en el exterior pueda llevarles un poco de lo que necesitan, la
ayuda humanitaria va desde lo espiritual hasta lo material, ella se
encargará de dar aliento en momentos terribles, en los que el gobierno
cubano mantiene la negativa de recibir todo lo que se ha recaudado en el
exilio en los Estados Unidos, mientras los damnificados presienten tiempos
peores.