La zona capitalina comprendida entre el final del
municipio de Centro Habana, y el comienzo del de Plaza, no ha sido
restablecida aún de su servicio eléctrico hoy jueves, el cual fue suspendido
en la tarde del martes debido al arribo del Huracán Ike, en el occidente
cubano.
Mientras los barrios circundados por espesas arboledas
fueron recibiendo el preciado servicio de forma escalonada desde la tarde
hasta las primeras horas de la noche del miércoles, la localidad antes
mencionada sigue afectada, ya de manera destacada.
La rotura de un transformador o de varios- pues las
fuentes no se ponen de acuerdo- ha sido la causa de que la céntrica zona
esté aún sin electricidad. Rodeada de hoteles y de otras áreas de servicio
muy concurridas , la llamada Rampa muestra un paisaje desolador, a pesar de
que por ella pasaron ráfagas no muy fuertes.
Los dependientes de sus numerosas cafeterías, no
pueden ofertar bebidas refrigeradas, y se les ve sentados a las mesas que
debían atender haciendo chistes o comentando lo que pueden oír a través de
algún radio portátil.
Los vecinos de esta zona no conciben que estén sin
electricidad en un período superior a las 48 horas, cuando poblados
desbastados ya gozan del fluido eléctrico. “Candil de la calle, oscuridad de
su casa “, reza un viejo proverbio , que le viene muy bien a esta situación,
como asevera una mujer que tuvo que arrojar alimentos echados a perder en el
depósito de basura más cercano a su domicilio.
Ella, con voz entrecortada relata:”cogí un dinero y me
fui para la tienda el martes, hice tremenda cola pero pude comprar algo de
comida, una parte la hice, la otra tuve que botarla, a nadie le importa el
trabajo que se pasa...”, y con la misma comenzó a caminar sin rumbo, a ver
donde podía conseguir un poco de pan y algún líquido para sus nietos.
Los reportajes del noticiero destacan los esfuerzos
por recuperar los pueblos, municipios y provincias seriamente afectadas,
para ellos cuestiones como las descritas en este artículo dejan de tener
notoriedad. En la calle , tengan o no electricidad, los habaneros se
preguntan que habría pasado en esta ciudad de haber sido azotada por centro
del Ike o por el Gustav.