Por Aimée Cabrera.
El periodista y sindicalista independiente Adolfo
Fernández Sainz presentó problemas con la recepción de la literatura que le
llevó su esposa, Julia Núñez Pacheco, a la visita del martes 16 de
septiembre.
La también activa Dama de Blanco señaló que nunca antes
se había ocurrido una situación adversa con respecto a los materiales de
lectura que ella suele llevar ala prisión de Canaleta en la provincia de
Ciego de Ávila.
Como medida de precaución, Núñez Pacheco siempre indaga
con el oficial que la atiende en el recinto penal, si algo de lo entregado
es considerado prohibido para que le sea devuelto y llevárselo, pero el
agente le respondió que podía irse tranquila.
A partir del martes, Fernández Saínz comenzó a reclamar
sus materiales porque no se los habían dado, y no fue hasta el viernes 19 de
septiembre a la 1 p.m. que se le dio solo una parte de los mismos.
Ya él sabía por su cónyuge que literatura iba a recibir,
por lo que se extrañó que faltara parte de la religiosa y otros que nunca
habían sido prohibidos. Faltaban tres revistas Palabra Nueva, de la
Arquidiócesis de la Habana, una revista Espacio Laical, publicación del
Consejo Arquidiocesano de Laicos, y tres diarios españoles, un ABC y dos El
País, así como una carta de un miembro de Pax Cristy, cuyo contenido de
apoyo espiritual, le daba un carácter familiar a la misma.
No obstante le entregaron otra literatura religiosa como
fueron varias hojas de la publicación católica dominical Vida Cristiana y
una biografía de Jesús de Nazareth, pero el desagravio y la mala intención
fueron muy evidentes por lo que al no tener una respuesta afirmativa y
convincente.
Por este motivo, Fernández Saínz decidió dejar de ingerir
alimentos a partir del horario de la comida del propio viernes, y se ha
mantenido solo ingiriendo agua ; a él se sumaron, en gesto de solidaridad,
los también miembros del Grupo de los 75, Pedro Arguelles y Antonio Díaz..